Libros

Desde hace mucho tiempo siento la llamada de escribir y a través de mis palabras acompañar a otros en su camino de transformación. He tardado muchos años en sentarme a recopilar poesías, textos, vivencias y reflexiones y tejer un libro.

Mujer Serpiente es esta primera creación tejida lentamente. Es un libro creado a partir de textos, poesías y vivencias.

Portada_libro_mujer_serpienteMujer Serpiente es un libro medicina. Sus palabras y sus propuestas son sanadoras. La medicina del libro es la Medicina de la Serpiente que nos transmite cómo transmutar las heridas en sabiduría y todo lo que nos ocurre en poder para crear.

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Es un libro creado a partir de textos, poesías y vivencias. Los textos y las poesías los fui escribiendo desde los 17 años hasta el embarazo de mi hijo a los 38 años. Hay otros tres libros que están diseminados por cuadernos, trozos de papel, anotaciones y en mi mente-corazón.

Parece que ya están escritos en algún lugar y de nuevo he de sentarme a tejerlos.

Están en gestación.

Transformarnos es el único recurso que nos queda.

La serpiente me susurra estas palabras cuando bajo corriendo del cerro.

Llego a casa y comienzo a escribir. Otra vez. Escribir otra vez este libro. La última vez. Esta vez desde las tripas.

Mujer Serpiente surgió para acompañar a mujeres en su proceso de transformación. Cuatro mujeres fueron apareciendo de entre la bruma mientras escribía el libro: Mujer Naturaleza, Mujer Creadora, Mujer Sabia y Mujer Chamana. Estas mujeres son cuatro aliadas en el camino del auto-descubrimiento y la transformación.

Mujer Naturaleza

La Mujer Naturaleza nos ayuda a despertar la parte de nosotras que está conectada a la naturaleza y sus elementos, a sentirnos apoyadas y en sintonía con ella.

Mujer Creadora

Mujer Creadora nos inspira a llevar una vida creativa y conocer los ciclos de la creatividad para crear nuestra propia vida y madurar.

Mujer Sabia

La Mujer Sabia nos enseña a extraer la medicina de cada una de nuestras heridas y a desarrollar una sabiduría propia hecha con nuestros materiales.

Mujer Chamana

Mujer Chamana nos acompaña a conectar con lo que está más allá de lo visible y tangible, re-conectarnos con el Espíritu que impregna todas las cosas.

Mujer Serpiente es un libro para las mujeres de todas las edades que sientan la llamada a crecer e ir más allá de lo que conocen. Una guía para el viaje de la transformación interior. La serpiente muda la piel. Es como si muriera en vida, deja la piel y renace de nuevo. Yo creo que esta posibilidad está abierta para nosotros/as si la tomamos. Morir, mudar la piel y seguir caminando. A veces mudamos la piel voluntariamente, otras la vida nos lanza a una muda de piel cuando no lo deseamos ni lo estábamos esperando. La serpiente nos recuerda que hay vida después de la muda. El miedo nos paraliza porque creemos que no habrá nada después de la muda.

Y sí que hay, una nueva piel, nuevos acompañantes del camino, energía para iniciar la etapa siguiente y algo más de sabiduría.

El libro está tejido con textos, poesías, meditaciones cortas y propuestas para llevar a cabo. Mujer Serpiente nos ayuda a recordar de dónde venimos, quiénes somos y quiénes podemos llegar a ser si tomamos toda nuestra vida con su grandeza y su dolor. Es la voz de la caracola donde suena un mar profundo llamándonos a volver a casa, a nuestra casa, a ese lugar dentro de nosotras mismas donde reside la sabiduría y el amor.

Caen serpientes por mi espalda. Muchas.
Luego veo una. Sólo una.
La Serpiente me mira.
Con un gran corazón.
Mujer Serpiente de Amor.
Usa la Sabiduría al servicio del Amor.

Y se va.

Transcribo aquí un fragmento del libro, el que me susurraron las Abuelas.

Bisnietas, nietas, hijas, madres, abuelas, bisabuelas

Soy Bisnieta cuando conecto con mi linaje de mujeres. Sé que no estoy sola. Detrás de mí está mi madre, detrás de ella mi abuela, detrás mi bisabuela, detrás mi tatarabuela. Y detrás-muy detrás la naturaleza. Soy bisnieta cuando puedo tumbarme en el suelo y sentir que la tierra me sostiene. Cuando pido consejo a mis antepasadas y me abro a escuchar su respuesta. Ellas tienen el don de la perspectiva del tiempo y pueden ver lo que yo no puedo ver ahora. Conectar con mi linaje de mujeres pasa por buscar fotos antiguas, preguntar por las historias de mis ancestras, escuchar a las mujeres de mi linaje. También buscar antepasadas que no son de mi familia de sangre pero están ahí para ofrecerme su historia y nutrirme. Si quiero crecer en independencia buscar historias de mujeres que fueron independientes. Si quiero crecer en generosidad buscar historias de mujeres activas y generosas. Si siento que pertenezco al linaje de mujeres sanadoras o artistas bucear en la historia y buscar mis antepasadas. Nos abrieron camino, su historia y sus palabras están ahí para nosotras.

Soy Nieta cuando siento que me merezco ser mimada por la vida. Cuando juego despreocupada porque hay unas manos sabias que me acompañan. Soy nieta cuando siento que merezco amar y ser amada. Cuando siento la presencia de un algo o alguien sagrado que me cuida y se ocupa de mí. Nutrir esta parte supone buscar amor incondicional dentro y fuera de mí. Dentro de mí hay un aspecto que me quiere tal y como soy. Puede ser un aspecto aún joven o muy muy pequeño, pero está. Cualquier criatura nace con amor por sí misma. Es el don de la vida. Nos regalan la vida sin condiciones, porque sí. El don de la vida es el don del amor por existir y ya está. Sin hacer nada para merecerlo.

Soy Hija cuando espero que otro, otra se haga cargo de mi y mi bienestar. Soy Hija cuando respondo a las expectativas de mi madre, mi padre, mi pareja, mis hijos/as, la sociedad  en lugar de preguntarme una y otra vez qué quiero yo y qué quiero con toda mi alma y qué quiero en lo más profundo de mí misma. Hay en mí una hija algo perezosa que quiere encontrar algo o alguien que le solucione la vida y que prefiere seguir la vida marcada por otros que emprender su propio camino. Para este aspecto el mejor lugar que se me ocurre es un tiempo de terapia para tomar la vida en nuestras manos y comenzar nuestro camino. Soy Hija consciente cuando contemplo a mi madre y a mi padre y me doy cuenta de lo que me pudieron dar y de lo que no me pudieron dar. Lo acepto y comienzo mi camino de adulta. Soy Hija consciente cuando busco a madres y padres sustitutos que me den lo que mi madre y mi padre no me pudieron dar. Soy Hija consciente cuando cultivo en mí las cualidades que necesito para acompañarme, cuidarme y nutrirme en mi camino.

Soy Madre cuando me hago cargo de mí misma, me escucho, estoy presente para mí.  Soy Madre cuando cuido a otros/as, los escucho y estoy presente en su vida y su caminar. Soy Madre cuando soy creadora de mi vida. Cuando sé protegerme y proteger mis criaturas y mis creaciones. Soy Madre cuando acompaño, cuando cuido las partes frágiles en mí y en los/as demás. Para crecer en ser madre necesito tanto escucha como acción. Espacios y tiempos para escucharme y luego reflexionar cuál es el primer paso que tengo que dar para crear aquello que deseo. Si quiero realizar unos estudios investigar dónde, cuándo, cuánto, si tengo energía o no la tengo, cuáles son las dificultades, quiénes son mis aliados.

Soy Abuela cuando entro en el no-tiempo. Cuando soy capaz de ver las consecuencias a largo plazo de las acciones. Soy Abuela cuando soy capaz de dar importancia a lo pequeño, a lo cotidiano. Soy Abuela cuando doy valor a lo que la sociedad no le da valor. Doy valor a lo pequeño, a lo aparentemente inservible. Soy Abuela cuando me importa cada vez menos lo que los/as de más piensen de mí y soy cada vez más fiel a mí misma y a mi manera peculiar y específica de transitar por esta tierra. Soy Abuela cuando dejo de jugar al juego de seducir con mi cuerpo y mis palabras. Soy Abuela cuando tengo todo el tiempo del mundo para mí y para otros/as. Soy Abuela cuando dejo reposar mis creaciones, ya caminan solas, y puedo dedicarme a contemplar. Soy Abuela cuando mis cabellos son grises, mi corazón sangra de dolor y ya no me da miedo que sangre y mi alma se hace profunda profunda. Para ser cada vez más abuela necesito anhelar entrar en lo sagrado, hacer un espacio a lo sagrado en mi vida. Un espacio y un tiempo para el silencio, para la oración, para meditar, para no hacer nada.

Soy Bisabuela cuando me importan los asuntos eternos y cada vez me importan menos los asuntos del orgullo y la vanidad. Soy Bisabuela cuando me toca dejar que otros me cuiden y yo los cuido con mis oraciones y mi presencia. Soy Bisabuela cuando cada vez más me hago hermana de los árboles y de las rocas y de las montañas. Hermanos que han visto pasar como yo muchas historias, muchos ires y venires, muchas personas. Aún no sé cómo desarrollar este especto pero intuyo que es a través de las ancianas y los ancianos y a través de la naturaleza.

En mí hay una bisnieta, una nieta, una hija, una madre, una abuela, una bisabuela. Todas resonando en mí. Esperando que les dé vida para multiplicarme y ser todas mis mujeres posibles.

Mujer Serpiente

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